Nickolay Lamm

“As a digital artist who majored in marketing at the University of Pittsburgh, he comes up with a provocative idea or question, studies it, and then provides Internet aggregators […] with visual content that they post on their sites. Those images in turn get picked up on media websites, spurring commentary […] and gets the aggregators a mention.”Pittsburgh Post Gazette

“I think my main value comes not from my graphic-design skills, but my thinking about an idea that will get media attention — and something that I care about — and executing my vision to get a cool visual.”Pittsburgh Tribune Review

“I think he’s being responsible — he’s not making anything up here,” says Dr. Doug Harper, a professor specializing in visual sociology at Duquesne University. “He’s finding ways to present information — visual summaries, really. It’s at the immediate level.”Pittsburgh Tribune Review

People often ask me, “How do you make something go viral?”

I never try to make something viral for the sake of going viral, which is a very ambiguous term anyways. I try to make visuals, which people have never seen before and which offer a commentary on something important. Virality is just a side effect.

I come up with a unique visual idea and work with artists and experts to bring my vision to life.

I do lots of research. With each project, I say something new or elaborate on a subject in a way that’s never been done before. I consult with recognized professionals or use existing data. I direct each project through the whole process, working with talented artists to create flawless visuals.

One of my biggest inspirations is Steve Jobs. I encourage everyone to see the “Secrets of Life,” a short Steve Jobs interview.

Bibliografía

- http://nickolaylamm.com/about-me-2/

- http://nickolaylamm.com/

Felix Beltran

Nació en La Habana, Cuba, en 1938, pero actualmente es ciudadano mexicano. En 1956 viajó a los Estados Unidos, donde obtuvo becas de la New School for Social Research, del Graphic Art Center del Pratt Institute de Nueva York, y del Council for International Ex¬changes of Scholars de Washington, D.C. Se diplomó en la School of Visual Arts y en la American Art School, instituciones ambas en la ciudad de Nueva York, además de realizar estudios en el Art Students League de dicha ciudad y en el Círculo de las Bellas Artes de Madrid.

Sus obras han participado en 456 exposiciones colectivas y 67 individuales. Es autor de cinco libros, lo mismo que de entrevistas y artículos aparecidos en publicaciones del país e internacionales. Entre los reconocimientos a su labor gráfica se encuentran 132 premios y un Doctorado Honoris Causa por la International University Foundation de Delaware, Estados Unidos.

 
http://www.cgdesign.com.mx/OAC/Felix%20Beltran.html

Proyecto # 3 - Jones Soda

Brief Creativo

- Cliente: Bebidas Jones

- Producto:

- Marca: Bebidas Jones

- Categoría: Identidad nacional

- Objetivo: Tropicalizar la marca en Costa Rica

- Lo que se debe comunicar

La vida en Costa Rica (libertad)

- Publicidad de bajo perfil

Jones Soda parte de la premisa de no invertir grandes cantidades de dinero en campañas innecesarias de publicidad para el producto. Su estrategia de comunicación se centra en la cercanía, en algo más íntimo y personal. Mediante el uso de redes sociales y eventos de degustación Jones Soda que busca atraer a sus consumidores, buscando identificarse como una bebida alternativa para un estilo de vida alternativo.

- Público Meta, parámetros demográficos, socio gráficos, de estilo de vida:

Un producto enfocado para clase media-alta, alta. Aventura, activa, con acceso y conocimiento de tecnología como herramienta de socialización. Amantes de la vida en el exterior, sociables, capaces de reinventarse una y otra vez.

El público primario de Jones Soda se ubica entre los 18 y 35 años. Jóvenes y adultos jóvenes.

Como mercado secundario  se busca posicionar el producto entre los jóvenes de 12 a 17 años. Gente activa, sociable y completamente sumergida en productos de alta tecnología e interacción en redes sociales.

- Análisis de Situación:

La narrativa tradicional de la identidad costarricense sufrió un remezón con la implementación de las políticas neoliberales en el país. En treinta años se suscitaron cambios materiales e ideológicos que hicieron tambalearse algunos de sus preceptos centrales.

Estos cambios han vivido por la población como una crisis de valores que ha provocado que muchos vuelvan los ojos hacia atrás con nostalgia, identificando en el pasado una supuesta edad de oro en la que muchos de los males finiseculares y de principios del siglo XXI supuestamente no existían. No todos logran vincular los cambios que se han dado a partir de la implementación de las políticas neoliberales con esa llamada crisis de valores. Quien sí lo hace, aunque a medias y de forma dubitativa, es Enrique Gomáriz, quien dice que “resulta plausible sostener que los valores narcisistas de consumo, hedonismo individual y satisfacción a corto plazo, surgidos desde los años ochenta, guardan alguna relación con la actual crisis económica” .

La mayoría de los costarricenses solo atinan a lamentarse de que las cosas hayan cambiado, y no precisamente para bien. Un lector del periódico La Nación, dice en la sección Cartas a la Columna: “Que este mes de la Patria nos sirva para reflexionar sobre el rumbo que lleva nuestra querida Costa Rica, donde la Justicia no es ni pronta ni cumplida y donde desde hace un buen rato nos quitaron la paz. Así como hay crisis de valores morales, hay crisis de valores nacionales. Estamos desangrando el país; nos estamos quedando sin identidad. “¡Salve, oh Patria!, tu pródigo suelo, dulce abrigo y sustento nos da”. Es interesante ver cómo el comentarista habla de que “nos quitaron” la paz, lo que coincide con un argumento recurrente del sentido común de los costarricenses según el cual son los extranjeros, especialmente los nicaragüenses y los colombianos, los que les han arrebatado la paz, como una estratagema ideológica para justificar la pérdida de algo que parecía natural e intrínseco[1][2] al costarricense.

Los cambios sentidos por el lector de La Nación y enunciados por el analista Gomáriz tienen su origen en el estadio de desarrollo del capitalismo en el orden mundial y en el conjunto de fenómenos conocidos comúnmente como globalización.

En Costa Rica se inició la implantación paulatina del modelo neoliberal, acorde con el llamado Consenso de Washington e impulsado por organismos financieros internacionales, con los llamados Programas de Ajuste Estructural (PAE) que se ejecutaron a partir de 1986 en el gobierno de Luis Alberto Monge.

Por otra parte, acorde con la condición de país subdesarrollado, dependiente e inscrito en la órbita más inmediata de los intereses geoestrégicos de los Estados Unidos, Centroamérica en su conjunto, y Costa Rica en particular, se vieron atropellados por la avalancha de la globalización cultural neoliberal desde la década de los 80. No es ninguna novedad describir un entorno que ha sido común a todos los países latinoamericanos, en el que el centro comercial se ha transformado en espacio de realización de aspiraciones no solamente comerciales sino, también, culturales, dada la impronta que la cultura del consumo ha tenido en todos los habitantes del país.

La cada vez más evidente segmentación social; la presión por satisfacer aspiraciones consumistas exacerbadas; el creciente tránsito y consumo de drogas; la prevalencia de valores promovidos por la ideología liberal como el individualismo, la actitud competitiva, la identificación de la realización personal con el éxito económico y la felicidad con la riqueza material; la violencia como forma de resolución de conflictos, se han entronizado en el imaginario costarricense convirtiéndose en su sentido común, y se convierte en la base de su nuevo modelo de identidad.

Los costarricenses, con él, se inscriben en el mainstream de la época, y ven disolverse uno de los rasgos de su personalidad social que les había permitido, ciertamente, construir su propia especificidad en la región: pensar con cabeza propia el modelo de desarrollo que les convenía, “a la tica”. Es decir que, mal que bien, se alineaban con la frase de José Martí que pregona que: “El espíritu del gobierno ha de ser el del país. La forma de gobierno ha de avenirse a la constitución propia del país. El gobierno no es más que el equilibrio de los elementos naturales del país”, y que respondía, según Alberto Cañas, a un espíritu pragmático costarricense en el que, más que atenerse a teorías, buscaba la resolución eficiente de los problemas que se le presentaban:

Costa Rica siempre había sido muy práctica, es decir, que la tradición costarricense es que la teoría viene detrás. Yo me acuerdo cuando don Pepe Figueres nacionalizó la banca y le decían: ´el gobierno lleva al socialismo´ y el decía: ´¡Ah, ¿esa medida es socialista? Ve, y yo sin enterarme!´. Eso es típico de cómo en Costa Rica se han manejado las cosas siempre.

En nuestra opinión, el meollo de la llamada especificidad costarricense, es decir, de la identidad social en proceso de cambio, se encuentra en el ámbito de lo ideológico político.

Con mucha frecuencia, los costarricenses se atribuyen una identidad social o cultural débil frente a otros países de la región. Su razonamiento parte de la premisa según la cual el meollo de la identidad se encuentra en la cultura popular tradicional, de ahí que países como México, Guatemala o Perú, por ejemplo, que cuentan con grandes contingentes de poblaciones indígenas, tendrían identidades fuertes. Pero el caso es que Costa Rica asienta sus rasgos identitarios diferenciadores no en la cultura popular tradicional sino, en primer lugar, en la matriz ideológico-política de su formación económico-social. A partir de esa matriz se pensó el país de forma “pragmática”, lo que le dio un perfil específico a su modelo de desarrollo, mismo que a partir de la década de los ochenta empezó a desdibujarse. Se erosiona, así, la base de la identidad hegemónica de la nación, se pierden los referentes ancilares tradicionales y el norte se difumina en el caos.

Pero aquí aparece otro problema: el nuevo modelo no surge con claridad. Los grupos sociales que lo impulsan lo asumen, en su mayoría y sobre todo al principio, vergonzantemente, subrepticiamente, engañosamente, camuflando sus intenciones porque los valores que tenían como referente contaban con una legitimación importante. Sus pasos para implementar las transformaciones que requieren el nuevo modelo son medidos, mientras se realiza una incesante labor de zapa a través de la prensa, la radio, los centros de enseñanza privados y otros espacios de difusión ideológica. En la prensa, el periódico La Nación se convierte en un bastión incuestionable; en la televisión los canales 7 y 6; en la educación superior privada desde su estructura para “ganar tiempo” y salir pronto al mercado de trabajo y el tipo de carreras privilegiadas, hasta los contenidos de sus cursos. A lo que hay que agregar los programas televisivos de toda índole (enlatados cómicos, reality shows, seriales, noticieros, etc.) que llegan al país provenientes de los Estados Unidos que, como se sabe, tiene en su industria cultural una poderosa arma para difundir en el mundo el america way o life.

Se trata de una ofensiva que lo permea todo y va calando poco a poco en la mentalidad colectiva hasta transformarse en sentido común. En este contexto, el nuevo perfil costarricense en proceso de formación se aleja del principal factor generador de identidad, es decir de especificidad, y agota paulatinamente la capacidad propositiva autónoma y autóctona. La identidad se desarticula a tono con la segregación social y pierde fuerza su carácter nacional, que para algunos sectores, como los jóvenes por ejemplo, pasa ser un referente débil.

No la pierde del todo, sin embargo, y aún encuentra resquicios para refuncionalizarse en circunstancias específicas. El Estado, por ejemplo, hace todavía uso de los remanentes que van quedando de su poder de convocatoria pero para ello debe ser estridente, gritón y agresivo. Es lo que ocurrió en el conflicto con Nicaragua por la llamada Isla Calero en la frontera norte del país. En torno a la parafernalia mediática y discursiva deben aglutinarse todos so pena de convertirse en traidores a la patria. No hay, entonces, voces discordantes. Todos se alinean contra “el enemigo”[1][3] al que se llena de epítetos derivados de los estereotipos que se han usado para construir al otro “amenazante”[1][4] nicaragüense a través de la historia.

Pero la incomodidad que genera en la población el cambio paradigmático en el modelo identitario es paliado por una dimensión de identidad más liviana, propia de las campañas promocionales y de imagen salidas de la agencias publicitarias. Nuevos íconos y eslóganes se incorporan desde esta dimensión al panteón que identifica al tico: el “pura vida”, elevado por el Instituto Costarricense de Turismo al rango de frase cliché que caracterizaría al costarricense, que se asocia con el hecho de ser “el país más feliz del mundo”, según un ranking elaborado y difundido por un profesor universitario holandés,Ruut Veenhoven[1][5]. Y para completar el muestrario de frases referenciales, la expresada en relación con los costarricenses por el ex presidente del Uruguay Julio María Sanguinetti en un acto protocolario de la Cumbre de Presidentes de América en San José: “en donde hay un costarricense, esté donde esté, hay libertad” (1989), que parafrasea la frase de Pericles quien, en los mismos términos, se refiere a los atenienses de su época. Se trata de una identidad que se gesta como imagen o “marca país” en función del desarrollo del turismo, el cual llega a convertirse en la principal fuente de divisas del país a partir de 1995.

El panorama de esta dimensión de la identidad contemporánea se completa con dos aspectos más: el tico como amante y protector de la naturaleza y las figuras de Franklin Chang y Juanito Mora como nuevas figuras referenciales en el panteón de los héroes.

Costa Rica se encuentra ubicada en un área geográfica de gran riqueza natural que ha provocado que los distintos países se aboquen a la protección de su medio ambiente. Partiendo, entonces, del incontestable hecho que este es un país en el que se han tomado medidas de protección al medio ambiente natural, se instituyó una estrategia de desarrollo para atraer viajeros interesado en el ecoturismo, lo que la ha llevado a ocupar el tercer lugar a nivel mundial en la clasificación del índice de desempeño ambiental de 2010, y el primer lugar entre los países de América Latina. Además ocupa el primer lugar en la clasificación del índice de competitividad turística en América Latina, y el lugar 42 a nivel mundial.

Estos logros no habrían sido posibles si no se hubiera construido una autoimagen de país conservacionista amante de la naturaleza entre los costarricenses. Esto constituye un verdadero logro ideológico del modelo de desarrollo instituido, pues ha sabido vender[1][6] tanto fuera como dentro del país la imagen de una Costa Rica verde, feliz y pura vida y “sin ingredientes artificiales”, según el eslogan que publicita el Instituto de Turismo.

Pero toda identidad social, sea esta liviana o no, es compleja. Así que hay otros referentes importantes que completan las características del nuevo modelo de identidad en Costa Rica. Se trata de los héroes. Como se sabe, acorde con las necesidades de legitimación del proyecto liberal, en el proceso de construcción del modelo primigenio, en el país se erigió al humilde soldado Juan como héroe nacional. Éste sigue convocando a los costarricenses en las grandes liturgias laicas que se celebran cada año. Pero su figura no alcanza en la actualidad para erigirse en ejemplo a seguir; por lo tanto, han surgido o salido de la oscuridad otros héroes que están más acordes con los tiempos que corren.

El primero al que nos referiremos es al astronauta de la NASA Franklin Chang Díaz, que responde a las mil maravillas con el hombre modelo emprendedor, empresario, triunfador y selfmademan que el neoliberalismo necesita promover entre la juventud que sigue cursos de emprendedurismo en universidades y colegios. Es interesante ver cómo si el humilde Juan se enfrentó a los filibusteros provenientes de los Estados Unidos y en ese enfrentamiento perdió la vida, nuestro astronauta modelo hoy no solo no se enfrenta a la gran potencia del norte sino que vive en ella, triunfa en ella, asume su nacionalidad y va al espacio portando su bandera en el hombro. Franklin Chang tiene, al igual que el erizo en Alajuela, su propia estatua conmemorativa, pero que ésta es una estatua posmoderna en el Museo de los Niños.

Por otra parte, está la figura de Juanito Mora, de quien se dice que fue injustamente marginado del panteón de los héroes decimonónicos. Al respecto se desató una discusión entre los que abonaban a favor y los que lo hacía en contra de transformarlo en héroe a la par de Santamaría, posición esta última que salió ganadora de la trifulca.

La figura de Juanito Mora, a diferencia de la de Santamaría que es más mitológica que real -en la medida en que no se sabe incluso, a ciencia cierta, si existió o no-, es la de un hombre de Estado perteneciente a la clase cafetalera costarricense (al cual, en la discusión en cuestión, llegó a cuestionársele su probidad moral en los negocios) que asumió posiciones nacionalistas en la gesta que, para los costarricenses, se ha transformado simbólicamente en la corroboración de su decisión de ser independientes.

Uno de los aspectos diferenciadores del panteón de los héroes de los costarricenses en el contexto latinoamericano ha sido hasta ahora, precisamente, el haber destacado a un humilde soldado anónimo, salido de las huestes de los desposeídos, y no a un general, a un presidente o, en general, a un criollo perteneciente a la élite que le disputaba el poder a los peninsulares.

Como podemos ver, el nuevo modelo de la identidad costarricense se ha re-perfilado de forma dramática en el tránsito del siglo XX al XXI. El modelo de identidad nacional primigenio no ha desaparecido y aún tiene un importante papel que cumplir en la Costa Rica contemporánea, pero han aparecido otros elementos que la han complementado y, en oportunidades, opacado en la cotidianeidad.

Tal vez hoy con más fuerza que en cualquier otro momento histórico, la Costa Rica simbólica se encuentra en disputa entre fuerzas sociales que tienen ideas distintas de hacia dónde debe enrumbarse el país. Unos acentúan unos valores, unas determinadas lecturas, algunos acontecimientos, mientras que otros hacen lo propio con otros valores, otras lecturas y otros acontecimientos. Lo que se encuentra en juego es el tipo de país que se tendrá en los años venideros, y a ello responden los acentos que uno u otros ponen.


[1][1] . El presente artículo es un extracto del capítulo VI (El nuevo modelo de identidad), del libro titulado Vendiendo las joyas de la abuela –Políticas culturales e identidad nacional en Costa Rica (1990-2010), que se encuentra en proceso publicación por la Editorial EUNED.

[1][2] . La señora presidenta de Costa Rica, Laura Chinchilla, llegó a decir, en entrevista concedida a un medio periodístico nacional, que “la vocación de paz, que es algo casi genético, está en el ADN de nuestro pueblo”.

[1][3] . En palabras del canciller de Costa Rica.

[1][4] . Usamos el término acuñado por Carlos Sandoval García en su libro Otros amenazantes –los nicaragüenses y la formación de identidades nacionales en Costa Rica.

[1][5] . Son varios los estudios en el mundo sobre el país más feliz. En otros, esta vez elaborados en los Estados Unidos, los más felices no coinciden con este estudio: “Dinamarca, Puerto Rico y Colombia ocupan los tres primeros lugares del ranking de la felicidad, según un estudio en el que se constata que la felicidad ha aumentado en la mayoría de los países.España se sitúa en el puesto 44 de la lista de los 97 países en los que el Instituto de Investigación Social de la Universidad de Michigan midió el grado de bienestar subjetivo en el año 2007.” (Wordpress, 2007); el de la Universidad de Leicester, del Reino Unido, que dice que “Chile obtuvo el puesto 71 en el primer mapa mundial de felicidad que realizó la Universidad de Leicester, en Inglaterra, a partir de un estudio que elaboró basado en la investigación de 117 países, y en las respuestas de unas 80.000 personas./El estudio reveló los países más felices del mundo en base a los datos publicados por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco) y de la Organización Mundial de la Salud (OMS), entre otros organismos./En el estudio, nuestro país fue localizado muy por debajo de otros latinoamericanos como Costa Rica (13), Colombia (34) y Argentina (56) y muy por encima de Bolivia (117), Perú (115) y Brasil (81)”. (Cooperativa.cl. 2006).

[1][6] No es casual el uso del término “vender” en este caso. Antes que “formar” una identidad, como fue el caso de la identidad primigenia en la que participó de lleno el Estado a través de sus aparatos, en este caso se trata más de campañas promocionales para vender el producto Costa Rica, campañas que han tenido tanto éxito que los valores que promueven han sido asumidos como rasgos ciertos y verdaderos, por los costarricenses.

- Medios de comunicación

Etiqueta de botella original y botella edición especial

- Aspectos legales que se deben considerar

José Alberto Hernández Campos tiene 35 años, de modo que es un artista joven; y es tan joven que, cuando su pasado lo persigue, lo alcanza de inmediato. No obstante, José Alberto añora sus “viejos tiempos”, cuando se iniciaba en el diseño y no había creado aún los universos que habitan hoy el  Centro Cultural de España (CCR) como elocuentes ciudadelas de color sobre las mesas.
“Reviso mis primeros trabajos porque me hacen recordar la ingenuidad de quien empieza y no tenía una carpeta que presentar. Entonces carecía de computadora, fotografiaba con un escáner, y ni poseía una cámara digital como la que tengo ahora”, explica  Hernández entre las piezas de la exhibición mientras las paredes le responden mirando con afiches.




Sintagma Musicum (2009) alude al grupo homónimo de música antigua, que brindó un recital en el Centro Cultural de España. 


Son cientos los diseños los que nos brinda José Alberto bajo formas de afiches, cartulinas desplegables con insertos (postales, tarjetas y registros [= separadores de hojas], etcétera). Inicialmente presentaron sencillas formas de acordeón, pero, con los años, Hernández ideó nuevos formatos, como sobres, cajas, bolsas de cartulina y estuches de discos, y añadió diseños en paraguas y camisetas.
Así pues, el diseño no solo está en los dibujos y en los colores, sino también en el arte de imaginar objetos armoniosos de tres dimensiones que, al asirlos, nos saltan a la vista, como las programaciones mensuales del CCE. Para el Centro (y con razón), esta muestra es “un gran ejemplo del diseño gráfico en Costa Rica”.
De lo bueno, mucho: aquí hay diseños de líneas a lo Joan Miró; y colores planos en superficies de relieves; y guitarras de cartón amigas de barquitos de papel; y bigotes trepadores a lo Dalí; y un Supermán más cansado que existencialista introspectivo; y soldaditos de plomo pero de plástico; y letreros hablantes de derechos humanos y sexuales, y así, para gustos y colores.
 Constancia y variedad. José Alberto se licenció en fotografía y diseño gráfico en la Universidad de Costa Rica. Ofreció su primera exposición fotográfica en la galería de la Fundación  Teorética, muestra para la que él mismo elaboró el catálogo: su prueba de fuego y de color, un bautizo que ya fue confirmación –de su calidad de artista–. Luego, Hernández se vinculó al Centro Cultural de España, para el que ha creado diseños durante nueve años.
El notable artista menciona que comenzó usando fotos propias y ajenas (antiguas), y las vestía de diseños. Sí, por acá andan la foto de un viejo sombrero y la foto de una máquina calculadora.




Diez programaciones mensuales y desplegables del año 2011 diseñadas para el Centro Cultural de España. 


“Sin embargo, me di cuenta de que pronto se me agotaría el recurso de emplear fotos. No las he abandonado, pero ahora apelo más al dibujo y a la serigrafía”, describe.
“A veces no me dan fotos ni me sugieren imágenes: solo una frase o un título, y yo debo entonces elaborar todo el producto visual; pero esto me gusta porque es un reto a la imaginación”, dice Hernández.
En el arte visual es mucho lo que no se ve. “Desearía exhibir la parte del trabajo que no aparece aquí, como los cinco o seis diseños que hago para un mismo pedido, aunque el cliente solo escogerá uno. Hice doce afiches para un concurso internacional de los diecinueve centros culturales de España”, recuerda. José Alberto ganó en ese certamen con su cartel  Enredados (alusivo a la red de centros culturales).
La flameante variedad de ideas que José Alberto ha plasmado, exhibe rasgos frecuentes: los textos concisos, el uso de pocos elementos, los colores fuertes, y un único objeto o una figura central.




Cuarteto de guitarras , afiche creado para anunciar un recital organizado por el CCE en el 2011. Se incluyen “guitarras” de cartón. 


 Arte sobre arte.  El arte de José Alberto se ha convertido en una buena costumbre pues muchas personas buscan los objetos que él diseña para coleccionarlos, de modo que ya tiene fetichistas de buen gusto.
Hernández aprecia el trabajo del español Isidro  Ferrer, del mexicano Alejandro Magallanes y del fotógrafo Chema Madoz, entre otros creadores de imágenes.
José Alberto menciona también el cartelismo cubano de los años 60, que presentaba altos contrastes y los colores planos de la serigrafía.
“En general me atrae el cartel latinoamericano. En algunos países europeos, el afiche se ha vuelto abstracto: por ejemplo, para un concierto de piano no aparece un piano ni algo alusivo”, detalla.
Para Hernández, la tipografía es esencial. “Uno puede arruinar un cartel si yerra en el tipo de letra. Debe haber coherencia entre imágenes y letras”, sostiene y señala un texto escrito en latín al que le aplicó un tipo de letra romano.
Los colores también exigen reflexión. Por ironía, Hernández eligió un “rosado femenino” para un afiche dedicado a un ciclo de cine de directoras que presentaron dramas intensos.
El artista aclara que algunos afiches se hacen para verlos de cerca; otros, de lejos. Además, un elemento debe ser el predominante: el color, el texto o la imagen. En otros formatos, como postales y discos, la combinación se equilibra más.
Hernández tiene en mente una exhibición de fotografías, tal vez en el 2015, pues no ha abandonado su otro arte.
A la puerta cerrada de El Farolito late la impaciencia de los primeros visitantes de la muestra. José Alberto toma una cámara fotográfica y dispara sobre las mesas de la exposición: un tiro perfecto de un arte sobre otro –de foto a diseño–, una mirada sobre sí mismo, una línea recta que dibuja un círculo.
Bibliografía
Articulo sacado de La Nación
http://www.nacion.com/ocio/artes/disenador-Jose-Alberto-Hernandez-Campos_0_1355064506.html

José Alberto Hernández Campos tiene 35 años, de modo que es un artista joven; y es tan joven que, cuando su pasado lo persigue, lo alcanza de inmediato. No obstante, José Alberto añora sus “viejos tiempos”, cuando se iniciaba en el diseño y no había creado aún los universos que habitan hoy el Centro Cultural de España (CCR) como elocuentes ciudadelas de color sobre las mesas.

“Reviso mis primeros trabajos porque me hacen recordar la ingenuidad de quien empieza y no tenía una carpeta que presentar. Entonces carecía de computadora, fotografiaba con un escáner, y ni poseía una cámara digital como la que tengo ahora”, explica Hernández entre las piezas de la exhibición mientras las paredes le responden mirando con afiches.

  Sintagma Musicum  (2009) alude al grupo homónimo de música antigua, que brindó un recital en el Centro Cultural de España.
Sintagma Musicum (2009) alude al grupo homónimo de música antigua, que brindó un recital en el Centro Cultural de España. ampliar

Son cientos los diseños los que nos brinda José Alberto bajo formas de afiches, cartulinas desplegables con insertos (postales, tarjetas y registros [= separadores de hojas], etcétera). Inicialmente presentaron sencillas formas de acordeón, pero, con los años, Hernández ideó nuevos formatos, como sobres, cajas, bolsas de cartulina y estuches de discos, y añadió diseños en paraguas y camisetas.

Así pues, el diseño no solo está en los dibujos y en los colores, sino también en el arte de imaginar objetos armoniosos de tres dimensiones que, al asirlos, nos saltan a la vista, como las programaciones mensuales del CCE. Para el Centro (y con razón), esta muestra es “un gran ejemplo del diseño gráfico en Costa Rica”.

De lo bueno, mucho: aquí hay diseños de líneas a lo Joan Miró; y colores planos en superficies de relieves; y guitarras de cartón amigas de barquitos de papel; y bigotes trepadores a lo Dalí; y un Supermán más cansado que existencialista introspectivo; y soldaditos de plomo pero de plástico; y letreros hablantes de derechos humanos y sexuales, y así, para gustos y colores.

Constancia y variedad. José Alberto se licenció en fotografía y diseño gráfico en la Universidad de Costa Rica. Ofreció su primera exposición fotográfica en la galería de la Fundación Teorética, muestra para la que él mismo elaboró el catálogo: su prueba de fuego y de color, un bautizo que ya fue confirmación –de su calidad de artista–. Luego, Hernández se vinculó al Centro Cultural de España, para el que ha creado diseños durante nueve años.

El notable artista menciona que comenzó usando fotos propias y ajenas (antiguas), y las vestía de diseños. Sí, por acá andan la foto de un viejo sombrero y la foto de una máquina calculadora.

  Diez programaciones mensuales y desplegables del  año 2011 diseñadas para el Centro Cultural de España.
Diez programaciones mensuales y desplegables del año 2011 diseñadas para el Centro Cultural de España. ampliar

“Sin embargo, me di cuenta de que pronto se me agotaría el recurso de emplear fotos. No las he abandonado, pero ahora apelo más al dibujo y a la serigrafía”, describe.

“A veces no me dan fotos ni me sugieren imágenes: solo una frase o un título, y yo debo entonces elaborar todo el producto visual; pero esto me gusta porque es un reto a la imaginación”, dice Hernández.

En el arte visual es mucho lo que no se ve. “Desearía exhibir la parte del trabajo que no aparece aquí, como los cinco o seis diseños que hago para un mismo pedido, aunque el cliente solo escogerá uno. Hice doce afiches para un concurso internacional de los diecinueve centros culturales de España”, recuerda. José Alberto ganó en ese certamen con su cartel Enredados (alusivo a la red de centros culturales).

La flameante variedad de ideas que José Alberto ha plasmado, exhibe rasgos frecuentes: los textos concisos, el uso de pocos elementos, los colores fuertes, y un único objeto o una figura central.

 Cuarteto de guitarras  , afiche creado para anunciar un recital organizado por el CCE en el 2011. Se incluyen “guitarras” de cartón.
Cuarteto de guitarras , afiche creado para anunciar un recital organizado por el CCE en el 2011. Se incluyen “guitarras” de cartón. ampliar

Arte sobre arte. El arte de José Alberto se ha convertido en una buena costumbre pues muchas personas buscan los objetos que él diseña para coleccionarlos, de modo que ya tiene fetichistas de buen gusto.

Hernández aprecia el trabajo del español Isidro Ferrer, del mexicano Alejandro Magallanes y del fotógrafo Chema Madoz, entre otros creadores de imágenes.

José Alberto menciona también el cartelismo cubano de los años 60, que presentaba altos contrastes y los colores planos de la serigrafía.

“En general me atrae el cartel latinoamericano. En algunos países europeos, el afiche se ha vuelto abstracto: por ejemplo, para un concierto de piano no aparece un piano ni algo alusivo”, detalla.

Para Hernández, la tipografía es esencial. “Uno puede arruinar un cartel si yerra en el tipo de letra. Debe haber coherencia entre imágenes y letras”, sostiene y señala un texto escrito en latín al que le aplicó un tipo de letra romano.

Los colores también exigen reflexión. Por ironía, Hernández eligió un “rosado femenino” para un afiche dedicado a un ciclo de cine de directoras que presentaron dramas intensos.

El artista aclara que algunos afiches se hacen para verlos de cerca; otros, de lejos. Además, un elemento debe ser el predominante: el color, el texto o la imagen. En otros formatos, como postales y discos, la combinación se equilibra más.

Hernández tiene en mente una exhibición de fotografías, tal vez en el 2015, pues no ha abandonado su otro arte.

A la puerta cerrada de El Farolito late la impaciencia de los primeros visitantes de la muestra. José Alberto toma una cámara fotográfica y dispara sobre las mesas de la exposición: un tiro perfecto de un arte sobre otro –de foto a diseño–, una mirada sobre sí mismo, una línea recta que dibuja un círculo.

Bibliografía

Articulo sacado de La Nación

http://www.nacion.com/ocio/artes/disenador-Jose-Alberto-Hernandez-Campos_0_1355064506.html

Tarea # 5 - Como Playboy cambio al Mundo

Definir:


Qué es una influencia?

 Una influencia es la capacidad que tiene una persona de determinar o alterar la forma de pensar o de actuar de otra u otras


Qué vuelve a alguien influyente?

Cuando hay una nueva tendencia que hace se destaca dentro de lo “normal “ Rompe los esquemas de lo controversial a ser parte de la sociedad.

Una persona influyente es alguien que tiene gran autoridad, dominio, influenciando a grupos específicos en la sociedad. Una persona influyente puede tener el control de todo lo que dice, ya sea para bien o para mal.


Cuál es la relación entre moda, tendencia e influencia?

Son cambios en la sociedad que crean controversia, debate, discusión, polémica. Cambios de bien y mal en donde los afectados son los consumidores.

Son cambios, cambios drásticos
A quién considera influyente en Costa Rica?

Mauricio Jiménez es el creador de Pejibaye Consulting que es una firma consultora boutiqueque ofrece servicios de asesoría y formación en desarrollo empresarial enfocada al mercadeo y las ventas.  Brindan un soporte significativo y valioso a personas, empresas y organizaciones que quieren iniciar, desarrollar o reinventar sus negocios velando por mejorar la calidad de vidade cada individuo.


Otto Neurath

Viena, 1882 - Oxford, 1945) Filósofo y sociólogo austríaco. Después de dedicarse en su juventud al estudio de la Economía y de las Ciencias sociales, se licenció en Berlín en 1906.

Muy pronto manifestó un vivo interés por la teoría, que no le impidió, sin embargo, dedicarse a un intenso trabajo cultural y organizativo. Fundó y dirigió en Viena el Gesellschafts und Wirtschatsmuseum y el Institute for Visual Education de Oxford. Fue el organizador de los Congresos para la Unidad de la Ciencia, celebrados en la década de 1929 a 1939. Emigró a Estados Unidos después de la ocupación nazi de Austria, y allí fue director de la International Encyclopaedia of United Science.

Se le considera uno de los exponentes más prestigiosos del Círculo de Viena. En el ámbito de la filosofía del lenguaje, se distanció de otros representantes de la misma tendencia, y defendió una especie de nominalismo llevado a sus últimas consecuencias, negando que científicamente fuese legítimo realizar investigaciones sobre las relaciones entre las cosas más allá de las proposiciones lingüísticas. Para el filósofo, todo lo que vaya más allá de eso desemboca en la metafísica.

Su pensamiento ha sido definido como “fisicalismo” -para diferenciarlo del de Carnap, conocido como “logicismo”-, y se caracteriza por su tendencia a llevar el lenguaje hacia el campo de la física; el propio lenguaje termina por ser considerado un hecho físico. Se interesó siempre por la vertiente práctica, mostrándose sensible a los problemas relacionados con la aplicación de los principios teóricos en el campo social. Se orientó hacia un relativismo según el cual la moral se desvincula de la obligación de referirse a un único principio universal.

En el plano político, un planteamiento de ese tipo se traduce en un cauto reformismo, que desconfía de las ideologías y que se adecua a la variabilidad de las distintas situaciones particulares. Entre sus principales obras destacan Antike Wirtschaftsgeschichte (1909), Sociología empírica (1931), Einheitswissenschaft und Psychologie (1933), Unified Science as Encyclopedic Integration (1938), Man in the Making (1939) y Fundamentos de las ciencias sociales (1944).

Bibliografíaimage

http://www.biografiasyvidas.com/biografia/n/neurath_otto.htm

http://pioneros.puj.edu.co/biografias/edad_contemporanea/1880_1920/otto_neurath.html

Proyecto # 2 - Reconocimiento Universitario Caracol de Plata

- Cliente: Reconocimiento Universitario Caracol de Plata

- Producto: Afiche y medios digitales de prevención de drogas

- Marca: generar marca

- Categoría: responsabilidad social

- Objetivo: Prevenir en adolescentes y jóvenes- adultos la adicción a los medios digitales

- Público Meta, parámetros demográficos, socio gráficos, de estilo de vida:

Adolescentes- jóvenes en edades entendidas de 13 a 35 años de edad. Clase social media, media alta y alta, con una vida social activa que principalmente viven en la gran área metropolitana de San José. Que tienen acceso ilimitado a la red. Curiosidad para intentar cosas nuevas ya bien sean buenas o malas.

- Análisis de Situación:

Los dispositivos electrónicos provocadores de la adicción son los ordenadores de todo tipo, los teléfonos móviles o celulares y los videojuegos. Todos ellos ejercen su influencia a través de internet, chats, servicios de messenger, las redes sociales y el correo electrónico.

66 horas mensuales son invertidas en el internet por el usuario promedio (sin contar las horas en el trabajo)
-  De estas 66 horas, 7 fueron pasadas en Facebook. Ésto representa más de el tiempo en Google, Yahoo, YouTube, Micrisoft(bing), Wikipedia y Amazon combinados.
- 20 horas de Video son agregadas a YouTube cada minuto.
- 3 de cada 4 empleados de oficina, admiten pasar más de 30 minutos navegando en la web (en tiempo de trabajo, no de descanso)
- El 66.3% de las búsquedas de la web en todo el mundo, son realizadas en Google.
- El 95% de la música descargada en internet, es pirata.
-  210 mil Millones de correos son enviados diariamente… y el 80% de ellos son SPAM.

En 1950, la Organización Mundial de la Salud (OMS) introdujo el concepto de “adicción a las drogas” a su lista de enfermedades reconocidas, la cual se refiere a la dependencia física o psíquica a drogas. En 1964, ese concepto se reemplazó por el dependencia de sustancias (drogas, alcohol, tabaco); sin embargo, en el lenguaje cotidiano y académico utilizamos los términos adicción y dependencia de manera indiferenciada.

En el siglo XVIII, las mujeres y adolescentes que destinaban su tiempo a la lectura de novelas y revistas eran calificados como portadores de un comportamiento patológico, la adicción a la lectura, que las/os retrasaba en la realización de sus tareas, algo impensable hoy en día, cuando les suplicamos a los niños/as que abran un libro.

Tiempo después, científicos sociales se han interesado por la dependencia de los medios de comunicación, como así también de la generación de conductas adictivas a su alrededor. En 1945, Bernard Berelson investigó las reacciones de los lectores ante la huelga de diarios en Nueva York y como su ausencia evidenció el alto grado de integración de estos periódicos en las rutinas cotidianas de los lectores. La socióloga norteamericana Marie Winn analizó en la década de 1970 la adicción a la televisión, algo un poco pasado de moda para nuestros tiempos.

En 2007, la BBC realizó un experimento en el cual un grupo de siete personas se sometieron a la prueba de pasar siete días sin sus teléfonos celulares; dos de ellos fracasaron en el intento y se evidenciaron sentimientos de angustia entre aquellos que superaron la prueba.

La Universidad de Maryland realizó en 2010 un experimento: los estudiantes debían pasar un día de abstinencia de medios de comunicación. Muchos fracasaron, de manera voluntaria o involuntaria; no pudieron evitar, por ejemplo, ver televisión en los gimnasios norteamericanos, donde las pantallas se ubican frente a los deportistas. Otros necesitaron comunicarse con sus familias a través del celular.

Muchos afirmaron que se imaginaban la vida sin televisión o periódicos, pero no la vida sin un reproductor de MP3. Otros dieron cuenta de una sensación de preocupación constante en el tiempo de la carencia de medios, debido al hecho de no acceder al flujo de noticias del entorno y comunicaciones familiares.

Otros comentaron hasta ser muy lentos para tomar apuntes a mano durante sus clases. Aunque no todo fue negativo, algunos afirmaron experimentar una especie de sentimiento de “estar de vacaciones” al desconectarse del flujo permanente de información que ofrecen los medios de comunicación.

Ahora bien, el hecho de que nuestro trabajo, nuestro estudio, nuestra vida social y familiar se mediaticen no quiere decir que seamos adictos a los medios de comunicación, adicción que muchas veces es sobrediagnosticada para que el “paciente” se someta a costosos tratamientos.

Como sociedad, estamos atravesando un momento en el cual la aparición y adaptación de nuevos medios de comunicación exigen que definamos en conjunto su uso adecuado.

Sin embargo, esto no es una tarea fácil, ya que los medios están presentes todo el tiempo en nuestra vida cotidiana. Esto no quiere decir que seamos adictos a los medios; no obstante, no debemos descuidar la otra comunicación.

Nuestra “dieta comunicativa” es variada, pero no debe ser sólo mediática. Es importante que en ella no falten el descanso, la charla cara a cara con la familia durante la cena y el cafecito con amigos sin estar mirando el celular.

*Magíster en Ciencias de la Comunicación (Universität Erfurt, Alemania) y licenciada en Comunicación Social (UNC)

- ¿Qué se debe comunicar?

-El abuso de las tecnologías te aísla de las cosas importantes.

-El abuso de las tecnologías no te dejan vivir el momento

- ¿Qué estilo de comunicación debemos utilizar?

Clara y preventiva. EXAGERACION

- ¿Existen elementos en contra de la marca o el producto por superar?

Las grandes empresas que hacen que estos jóvenes-adultos y adolescentes consuman el producto de estas, y no consideran las consecuencias a largo plazo. El bombardeo constante de nuevos medios digitales, nuevas marcas, publicidad que invaden al consumidor y lo incitan al consumo.

- Elementos de cambio a considerar:

La constante aparición de nuevas redes sociales, que eventualmente se podrían utilizar  para difundir la información.

- Oportunidades de mercado a considerar

El publico es generador de contenido y las redes una gran plataforma para abarcar que una mayor cantidad de personas tengan acceso al mensaje, además de generar conciencia de la desintegración que puede ocasionar el uso excesivo de redes sociales, y la importancia de vivir el momento fuera de una pantalla.

- Parámetros de acatamiento obligatorio

Sólo podrán participar mensajes producidos en español y portugués o en lenguas nativas de Iberoamérica; los mensajes nominados deberán estar en su lengua original y, en su caso, subtitulados en español o con la traducción incluida en el formato de inscripción, dentro del espacio destinado para ello.

Motivos de descalificación

            •Incumplimiento de los requisitos y características técnicas especificadas para cada categoría.

            •Los errores ortográficos. La revisión de la ortografía se hará con base en los criterios estipulados por la Real Academia Española o la Academia das Ciências de Lisboa y la Academia Brasileira de Letras, según sea el caso.

            •Mensajes patentemente obscenos u ofensivos. La decisión de Caracol de Plata en este aspecto será definitiva e inapelable.

            •Caracol de Plata, A.C., se reserva el derecho de reclasificar los mensajes que considere inscritos en categorías incorrectas.

            •Caracol de Plata, A.C., se reserva el derecho de descalificar del concurso los mensajes que no cumplan con las reglas, que no cuenten con el formato de inscripción o si se comprueba cualquier falsedad en los datos proporcionados en la nominación.

Los concursantes deberán contar con el mensaje nominado en dos resoluciones: una menor, de acuerdo a los requisitos técnicos que se especifican, y una en alta resolución, por si llega a ser semifinalista.

En el caso de que tu mensaje resulte semifinalista y tu material no cumpla con las especificaciones mencionadas, no podrá pasar a la siguiente etapa del concurso.

Cartel/ Afiche

En esta categoría está permitida la participación en equipos de hasta dos personas.

Los mensajes deberán de tener un tamaño tabloide (43 x 28 cm), estar en formato JPG a una resolución para Web (72 dpi), no medir más de 1024px de ancho y no pesar más de 10 MB.

Recuerda que, en el caso de que tu mensaje resulte semifinalista, deberás contar con la versión en alta resolución (300 dpi).          

Medios Digitales

Descripción: Banners, mensajes SMS (Short Message System), e-mails, redes sociales, videos, mercadotecnia viral, publicidad móvil, juegos interactivos, salva pantallas y piezas de comunicación publicitaria interactiva en línea.

En esta categoría está permitida la participación en equipos de hasta dos personas.

Los mensajes se presentarán por medio de un video explicativo del medio digital elegido, con una duración máxima de 2 minutos y un peso máximo de 20 MB. Deberá estar en sistema NTSC, formatos: .avi, .mov, .mpeg o .wmv, con la proporción 16:9.

Recordar  que, en el caso de que el mensaje resulte semifinalista, se deberá contar con la versión en alta resolución.

- Medios de comunicación

Afiche y medios digitales.

- Aspectos legales que se deben considerar

Ley 6683 Ley de Derechos de Autor y Derechos Conexos.

Código de Autorregulación Publicitaria.

Ley 5811 de Protección de la mujer y la familia

Afiche final

Milton Glaser es el diseñador más influyente de la segunda mitad del siglo 20 en Estados Unidos y su visión intelectual del mundo del diseño a traspasado fronteras y sigue hoy en día siendo un claro referente del denominado “arte comercial”.

Nació en 1929 en el seno de una familia de inmigrantes húngaros, fue educado en la Escuela Superior de Música y Arte y la Escuela de Arte de Cooper Union en Nueva York y completo su formación con el pintor Giorgio Morandi en Bolonia (Italia). En 1954 fue fundador junto con Seymour Chwast del mítico Push Pin Studio. En 1974 monta su propio negocio en Manhattan donde trabaja, hasta la actualidad, en proyectos de diseño gráfico y otras disciplinas relacionadas.

Ha sido fundador de la editorial WBMG y del New York Magazine. Ha sido responsable del diseño de importantes periódicos como el Washington Post, O Globo o La Vanguardia y ha sido consultor en otra docena de grandes diarios de todo el mundo.

Pero por lo que más se le conoce es por su faceta de ilustrador y diseñador de carteles como el poster homenaje a Bod Dylan diseñado en 1967 y que encabeza la lista de los carteles más célebres de la historia. Su logotipo I Love NY es una de las imágenes más representadas y reconocibles del mundo del diseño.

Su obra ha sido expuesta en los museos más importantes como el Centro Georges Pompidou de París o el MOMA de New York.

Su presencia e impacto en el diseño es incuestionable, es el ejemplo de un diseñador multidisciplinar con un gran trasfondo teórico y una gran riqueza de lenguaje visual que ha sabido transmitir gracias a su faceta como formador.

Cuando se enfrenta a un trabajo se suele preguntar:

¿A quién le estoy hablando? ¿Quién es esa gente? ¿Cómo lo sabrán? ¿Cuáles son sus prejuicios? ¿Cuáles sus expectativas? No debemos de llevarnos de nuestro estilo y gusto personal, lo importante es comunicar, el estilo tiene que quedar al margen, reflexiona sobre cuál es el rol del diseñador.

Tarea # 3

Roland Barthes nos ha mostrado que la publicidad provee un completo repertorio de mitologías contemporáneas. Igual que los mitos, los anuncios publicitarios con frecuencia resuelven contradicciones sociales, proveen modelos de identidad, y celebran el orden social existente. Las imágenes publicitarias contienen posiciones subjetivas y modelos de identidad que están ideológicamente codificados. Estas imágenes son muy importantes tanto en su forma como en su contenido, así como en cuanto a los valores que retratan. La pregunta central aquí es ¿cómo delimitar las relaciones entre imágenes, textos, tendencias sociales y productos de cultura de consumo? Utilice esta reflexión para dar su opinión acerca de dos anuncios de publicidad mundialista y que usted seleccione porque considere son reflejo de la identidad costarricense.

El mundial de futbol es un evento deportivo que se realiza cada cuatro años. Un evento masivo en donde la publicidad juega un gran papel para muchas marcas. El primer anuncio escogido muestra a un jugador costarricense promocionando al equipo de Costa Rica, mostrando apoyo a la sele (equipo de futbol costarricense). ¿Qué se puede determinar en este anuncio en cuanto a la tendencia social, imagen, texto y productos de cultura? Primero que todo está la imagen del jugador de futbol Juan. A Cayasso, una celebridad en el mundo deportivo costarricense, se puede mencionar que es reconocido en el país como el anotador del primer gol de Costa Rica en mundiales. El texto; hay poco texto, muy breve las frases y un pequeño Copy diciendo quien es la persona de la fotografía, además de promover fanatismo a la sele.

El segundo anuncio es de Cemaco (tienda costarricense de productos domésticos). En este caso se está promocionando la venta de un televisor Sony LED de 40”  Sony es una empresa mundial de aparatos electrónicos. El anuncio habla por si solo no hay que ser un maestro para entender lo que se quiere vender (el televisor), muestra una promoción de lo que costaba antes y lo que cuesta ahora, todo esto en promover a los consumidores a comprar un nuevo tv para poder ver el mundial con la mejor tecnología. Debemos acotar que el mundial se basa en ver los partidos, ya sean en tu casa, un bar, un restaurant en fin para cualquiera que quiere cambiar su tv viejo por un Sony LED de 40”. La imagen principal es el tv, no hay un personaje o celebridad importante promocionando dicho tv. El propio anuncio demuestra que es el producto oficial patrocinador de la copa mundial de futbol que se realizará en Brasil este 12 de junio de 2014.